martes, 8 de mayo de 2018

Intervención en el Campo de Concentración de Ebensee


Intervención en el Campo de Concentración de Ebensee (Subcampo de Mauthausen)

5 de mayo de 2018.


Queridos amigos y amigas, compañeras y compañeros. Camaradas.

Es para mí un inmenso honor y un privilegio tener la oportunidad de dirigirme hoy aquí a vosotros, en nombre del  Encuentro Estatal de Colectivos de Memoria Histórica y de Víctimas del franquismo. Esta confluencia está conformada por más de 80 organizaciones, entre ellas la Federación Estatal de Foros por la Memoria, a la que pertenezco.

La propuesta central  del Encuentro de colectivos es la exigencia de una Ley Integral de Víctimas del franquismo, que reconozca a éstas los derechos a la Verdad, la Justicia y la Reparación, tal y como son definidos por los organismos internacionales de derechos humanos para las víctimas de graves violaciones de derechos. 

Dentro de las víctimas españolas de los fascismos, tienen especial relevancia las víctimas de la deportación y del sistema concentracionario nacional-socialista. Una de las exigencias fundamentales del Encuentro de Asociaciones es el reconocimiento jurídico de las víctimas del franquismo, y en consecuencia, la plena asunción de responsabilidades por parte del Estado español por su papel en la deportación, en la negación a los exiliados republicanos de la ciudadanía española, y finalmente en la entrega de miles de estos a los nazis.

Exigimos asimismo del actual jefe del Estado una petición pública de perdón, tal y como han hecho otros gobernantes europeos por el papel de sus respectivos países en la deportación y en la entrega de trabajadores forzados a la Alemania nazi.

No olvidemos que en 1946 la Asamblea General de las Naciones Unidas definió  a la dictadura de Franco como “un régimen de carácter fascista, establecido en gran parte gracias a la ayuda recibida de la Alemania nazi de Hitler y de la Italia fascista de Mussolini”.  Asimismo, lo condenó porque “Pruebas incontrovertibles demuestran que Franco fue, con Hitler y Mussolini, parte culpable en la conspiración de guerra contra aquellos países que finalmente en el transcurso de la guerra mundial formaron el conjunto de las Naciones Unidas”.

Constatamos con preocupación la existencia de una doble moral en la política y en las instituciones españolas: por un lado comprobamos cómo las instituciones se suman cada vez más a las conmemoraciones internacionales del Holocausto, aunque en muchos casos se ningunea a las víctimas españolas. Por otro lado, observamos que se celebran  actos de reconocimiento formal a las víctimas españolas del nazismo, al tiempo que se les niega todo derecho efectivo como víctimas del franquismo. Porque en España, la diferencia de trato por parte del Estado a unos y otros colectivos de víctimas no depende de las víctimas en sí, sino de la identidad de los victimarios.

Si con un colectivo tenemos una deuda como nación y como sociedad, es con las víctimas de los Campos. Hoy más que nunca es fundamental la lucha contra el olvido, no sólo cultivando una memoria historicista o conmemorativa, sino impidiendo que se tergiverse o se prive de sentido lo que aquí pasó: señalando quiénes fueron las víctimas, y quiénes fueron los verdugos directos, los responsables, los cómplices, y los beneficiarios de los crímenes cometidos. 

Ante el actual avance del fascismo, la xenofobia y el racismo, reivindicamos hoy y aquí, el inmenso orgullo de ser españoles antifascistas. Porque la lucha de los españoles contra el fascismo empezó en 1936, continuó en todos los frentes de la guerra mundial, y se prolongó en la guerrilla y en la lucha clandestina contra el régimen de Franco. Muchos de ellos y ellas sucumbieron, las víctimas de los campos sufrieron penalidades inconcebibles. Pero en su doble condición de combatientes y de víctimas nuestras compañeras y compañeros son un ejemplo de vida,  y su memoria, mediante la recuperación de los valores por los que lucharon y por los que fueron represaliados, una apuesta imprescindible de futuro.

Salud y República. No pasarán.